Por: Marco Fernández Leyes
Camina presurosa en una mañana desabrida. Su cabeza burbujea: qué hiciste, qué hiciste, qué hiciste, repite. Un perro sale del fondo de una casa, corre hacia sus tobillos, la torea; ella lo mira fijo y le raja una puteada: “mandate a mudar, perro de mierda”. El bicho salta, la ataca, pero un piedrazo frena su embate. La mujer corre, corre, llora y sigue buscando respuestas.
El asfalto le quema los pies, cruza a saltitos la calle y se mete nuevamente a su casa. Llora y los mocos se derraman por sus labios, los traga, percibe el sabor agrio de los recuerdos. La radio chilla una cumbia: “a la morocha yo le doy, le doy pa’ que tenga / a la gringa yo le doy, le doy hasta que se venga”. Burda, viscosa.
Ve su cara desfigurada en un espejo destrozado. La canilla escupe agua hirviendo, se moja la cabeza, arden sus cabellos, crece el incendio en sus pensamientos. Qué hiciste, qué hiciste. Se derrama, queda tendida al costado de la bacha, llora, tiembla.
Ahora está nuevamente en la calle, anochece, la moto zigzaguea, la oscuridad la engulle. En la esquina la espera su destino, su presente de cada día, como hace tres años; igual que todas sus amigas. Pero hoy la sombra no aparece al fondo ¿Será? No sabe. Frena y se acerca tímida a la obra en construcción, un farol improvisado ilumina apenas el frente ¿Será? Duda. Se ata bien los cordones, no quiere cortarse con un hierro, todavía recuerda el sabor de la mañana. Inspira y cruza entre las chapas, la luz la abandona. Enciende la linterna de su celular, le laten las sienes; olfatea el aire, solo percibe oscuridad. Qué hiciste.
Allá, donde apenas alcanza a adivinar, hay un bulto sobre los escombros. Se apresura, apunta la luz del aparato hasta que ve y no hay dudas: una barra de acero sigue estoica atravesando el cuello del tipo muerto. Ahora sabe, gira y sale corriendo.
Me encanta lo que escribis…
¡Muchísimas gracias por tus palabras, Gloria!
Muy bueno!!!
El calor:ayuda
Aveces
A. Veces
¡Gracias, Tere! Siempre inspira el calor.
Muy buena prosa!! Vivis el relato!!
¡Me alegro que puedas vivenciarlo!
Excelente!!! Felicitaciones marco
¡Gracias, Emilia!